“La de veces que le mentimos a nuestra mente para complacer a nuestro corazón”

Se podría considerar una “mentira piadosa” o quizás en realidad, sea mucho más que eso, pero, en ocasiones, creo que es necesario “escapar” un poco de nuestra realidad para poder sentir esa paz y esa calma que necesita nuestra alma. Es triste y la vez, muy duro reconocer cuando algo simplemente, no va bien. Es difícil, "camuflar" ese dolor que padece nuestra alma mientras nuestro corazón “llora” en silencio. Muchas veces, me pregunto de qué sirve tener la sensación de que estamos “vivos” si son más las veces que sentimos que nuestra vida se va “deteriorando”  muy lentamente. 

En parte, a veces me entiendo, y otras no tanto. Es bastante complejo entendernos a nosotros mismos en situaciones en las que ya nada, es como antes. Pasar esa etapa de “niño” a “adulto” con ello, conlleva asumir muchas responsabilidades de las que antes, ni le ponías importancia. No es que antes no te importase tu vida ni mucho menos sino, que sabías como vivirla…

A medida que pasan los años, entiendes que has madurado en muchísimos aspectos simplemente porque “obviamente” tu vida no es la que era. quizás ahora, sientas que tienes mucho más aún sin tenerlo por el simple hecho, de que crees en ti mismo y “visualizas” constantemente donde quieres estar en un corto periodo de tiempo. Parte de nuestra madurez, es precisamente eso entender que a medida que pasan los años y nuestra vida con ello, aumentan nuestras experiencias, nuestros problemas, pero sobre todo, nuestras responsabilidades a diario. Lo sé, yo me he sentido como tú probablemente, te estés sintiendo ahora mismo: frágil como un cristal que del mismo modo que con el más mínimo "roce" se “destruye” por completo y a la vez, se hace daño… Es curioso porque, el: “estoy bien” muchas veces, va a acompañado realmente de un: “podría estar mejor” pero que sin embargo, no lo expresamos al resto del mundo porque como bien sabes, la envidia es para muchos, una de las mayores satisfacciones de todas aquellas personas las cuales su vida, siempre ha sido exactamente de la misma manera… 

Como si vivieses tu vida en una constante “montaña rusa” pero en este caso, de manera interminable. Te sucede algo bueno y de repente te pasa algo malo y así sucesivamente durante el resto de tu vida. Supongo que será muy triste vivir así. Puedo llegar a entender lo complicado que puede llegar a ser decirte a ti mismo: “hasta aquí llegué” y de un momento a otro, dejar todo a un lado porque simplemente “ya no puedes más”. Al menos en mi caso rendirme, nunca será una opción. No será nunca una opción ni tampoco, debería ser la tuya porque siempre pase lo que pase, salimos adelante. No importa si hoy te sientes mal por algo que te está “atormentando” en la actualidad tarde o temprano, esa herida, sanará. Tarde o temprano, ese “problema” dejará de importarte y te aseguro que cuando menos lo esperes, habrás comprendido de que en la vida, los únicos que “estamos de paso” somos nosotros y no los problemas que nos afectan diariamente…

Sinceramente, y aunque no lo creas, no hay problema que no lo resuelva la “vida” ¿Sabes por qué?, pues precisamente por eso, porque tienes una vida que vivir y de momento, puedes contarle al resto del mundo lo que te sucede. Si aceptas un consejo, comienza a dejar de lado todo aquello que las demás personas puedan a llegar a pensar de ti. A muchas personas les gustará como eres, y a otras, quizás no tanto, pero recuerda, el tiempo y la vida, no se detienen por nadie. recuerda eso cada vez que dudes de ti mismo o que algo, te haga ponerle “freno” a tu vida…

Soy fiel creyente, de que cada día las personas se han convertido en personas mucho más “insensibles” precisamente por eso: “por falta de mostrar cómo se sienten”. Si te fijas y observas a tu alrededor, la gran mayoría de personas, parece como si viviesen sus vidas en un eterno: “mal día”. Ya no ves a dos personas hablando sobre sus preocupaciones o sobre lo que les gustaría mejorar en sus vidas por el simple hecho, de que le temen más al qué dirán que a vivir toda una vida lamentándose por todo aquello que no hicieron por “miedo”. ¿Miedo? Miedo es ver cómo te encuentras en la sala de un hospital donde no sabes si mañana, será tu último día de vida a eso, sí que deberías de tenerle "miedo" y en este caso un: "miedo temporal" porque tarde o temprano, nuestra vida termina y te aseguro, que llegado el día, no hay "segundas oportunidades".

Creo, que la sociedad necesita un poco más de empatía en el alma y dejar lado ese “voto de silencio” que hacen la mayoría con tal de no sentirse “inferiores” al resto de personas porque tristemente, para muchos, ser valiente es mucho más importante que ser felices. Es por ello, que vivimos rodeados de personas con el corazón roto y el alma perdida sin saber qué hacer con su vida…

 Creo que en ocasiones, a mi mente le gustaría darle un “abrazo” a mi corazón para así, poder calmar tanto sufrimiento, pero desgraciadamente, la conexión entre lo que pensamos y lo que sentimos, son dos cosas totalmente distintas y muy pocas veces, se ponen de acuerdo…

“El único engaño que conozco, es darle la razón a mi mente cuando quien “manda” es mi corazón”…

Josep Ramos.



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