“Buscamos interés con el rechazo en la mente y luego nos creemos que el amor, es cuestión de suerte”.


Normalmente te lo trataría de explicar de otro modo, pero, dejaría de ser yo mismo y juzgadme, eso nunca va a suceder. No puedes “exigir” algo que ni tan siquiera tú mismo, estás dispuesto a dar. Es curioso porque a día de hoy, muchas personas siguen dando vueltas en círculos una y otra vez precisamente por eso: “por hacer siempre lo mismo”. En este caso, ya que nos referimos al amor, ten en cuenta de que, no puedes dar lo mejor de ti mismo, si desde el principio, tienes el rechazo constante en tu mente.

De verdad no lo intentes, no va a salir bien y aunque no lo consideres una “falsa ilusión” de manera temporal no es nada sino como bien la palabra indica: “temporal” porque pensando de la manera que estás pensando mientras conoces a alguien, pero que de manera casi que “automática” ya rechazas a esa persona hasta que veas lo contrario en él/ella no demuestras nada más, salvo en demostrarle al mundo, que no estás preparad@ para ni conocer ni tampoco, tener una relación con nadie te lo aseguro…

Muchas personas tratan de “forzar” algo que sencillamente “no encaja”. No encaja precisamente porque nos “callamos” muchas más cosas de nuestra vida de las que muestras por miedo a sentir el rechazo por parte de la otra persona. Aunque no lo originas, este tipo de “inseguridad” hace que casi sin darnos cuenta, estemos un paso más cerca a estar únicamente con las personas por miedo a la soledad Así de simple. 

Y sí, como lo acabas de leer en la mayoría de tus relaciones, te aseguro que no querías a esa persona, sino que te sentías sol@ y simplemente, actuabas por el impulso de esas pequeñas emociones que mantenían la “llama” con vida, pero que únicamente estabas esperando el momento exacto, para darte cuenta de que esa sensación que para ti era “amor” terminase por completo dejando uno de tantos vacíos que has acumulado a lo largo de tu vida porque directamente no te has esforzado lo suficiente en conocer a la persona para saber si esa persona, era la adecuada o no…

Te diré algo, el amor verdadero, es intenso. Ese amor que realmente sientes dentro de tu corazón como si no pudieses casi que vivir es tan “agobiante” por expresarlo de algún modo, que de no ser así, ese amor, no vale la pena te lo aseguro. Debes sentir en todo momento, la “necesidad” de saber más y más de la otra persona. de ser ese “explorador” que va en busca de conocer los miedos de la otra persona del mismo modo, que esa persona va conociendo los tuyos y que hasta incluso a media que vais conociendo todas esas “imperfecciones” de ambos, te des cuenta de que quieres de verdad a esa persona pese a todas esas cosas que no te resultan tan agradables porque sin lugar a dudas, el equilibrio de toda relación se basa en todos y cada uno de nuestros defectos que prácticamente, es el reflejo de la auténtica belleza que poseemos todos y cada uno de nosotros os lo aseguro. Y sí, aunque te resulte extraño la única belleza que tus ojos serán capaces de apreciar y admirar durante el resto de tu vida es esa, que no se ve ni tampoco se puede tocar, pero se siente en lo más profundo de nuestro corazón llamado: “esencia”.

Esencia para mostrar con naturalidad y sin complejos, la persona que realmente somos. Una capacidad casi infinita de mostrarle a los demás, que esta, es la persona que realmente somos y seremos el resto de nuestra vida y que el cambio, no forma parte de nosotros… Con esto quiero decir, que debemos ser sinceros con nosotros mismos y querernos tal como somos para así, aprender a querer a los demás porque por mucha complicidad que podamos sentir por las personas sin amor propio, lo único que acabará ocurriendo es que “nada” nos parecerá suficiente y que tarde o temprano, las personas pasarán a ser únicamente “momentos de vida” y no recuerdos de por vida ¿Entiendes?...

Por si no lo sabes y aún crees que nadie cree en ti ni tampoco te quiere lo suficiente, te invito a que te pongas frente al espejo y te observes de arriba abajo durante unos pocos segundos. Encontrarás cosas en ti, que no te gustarán, te observarás de manera tímida cada detalle de tu cuerpo considerando que no es suficiente para gustarle a alguien hasta incluso, lo más probable es que no permanezcas mucho tiempo ahí, porque habrás encontrado muchos más defectos de los que creías tener. Ahora bien, ¿En qué te perjudica eso a ti?. En nada ¿Sabes por qué?, porque lo visible se puede mejorar al igual que podemos progresar en nuestra manera de pensar que te aseguro, que es lo más importante. 

Todos tenemos, la capacidad de poder gustarle a alguien incluso, considerando cada día, que no “somos suficiente”. Suscíteme, eres y serás siempre más que suficiente para quererte a ti mismo una y otra vez. Una vez logres quererte a ti mismo cada día haciendo las cosas por y para ti, habrás entendido que tanto el  amor, como el amor propio, no es cuestión de suerte sino de la calidad de nuestras decisiones acompañada de nuestras acciones durante ese largo proceso que es de vital importancia a la hora de enamorarnos de alguien…

 Es por ello, que el rechazo no es más que una forma de decirle al: “miedo a enamorarnos” que tiene el control de nuestra vida y eso, es algo que no debe ocurrir porque si de algo estoy seguro, es que sin el control de nuestra vida, nuestras emociones, y nuestros pensamientos, lo más que carecemos llegados a ese punto: es vida…

Josep Ramos.



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares